Por Edmundo de León
Hay una verdad incuestionable. La confrontación que de manera diaria se esta dando en el mundo, entre científicos y políticos, sólo trae confusión. El anuncio del gobierno de México, de entrar a una «nueva normalidad», autorizando municipios de la «esperanza», ha originado por enésima ocasión, desobediencia y enfrentamiento del presidente municipal con el gobierno del estado.
Transcurridos 20 meses y faltando 16 para que el ayuntamiento de Matehuala 2018-2021 concluya, no parece estar cerca la avenencia que reditué más beneficios para los matehulenses. Nada está resuelto para ningún país del mundo, mucho menos escrita la fórmula que habrá de combatir al covid-19. Se habla de más de un año para encontrar la vacuna, mientras tanto, México, particularmente, sigue subiendo en los contagios. La cifra de muertos también. La famosa curva no se aplana, la sana distancia no se respeta, mucho menos se practican las medidas de higiene y desinfección, cuándo la Secretaria de Salud autoriza el reinicio de actividades, a partir del 18 de mayo y otras para el próximo 1 de junio, acatando siempre las indicaciones de los semáforos. Han ignorado qué en muchos países de la tierra, ya empezaron nuevamente a ponerse en rojo. El temor a una segunda ola de reebrotes de coronavirus, a puesto en alerta a la organización mundial de la salud.
Lo anterior no parece preocupar mucho a algunos que tienen la responsabilidad de gobernarnos. Ignorar el sacrificio y no reconocer el esfuerzo que muchos han hecho, no parece ser una buena decisión. En lo particular, he sufrido las consecuencias de esta crisis económica producto de la suspensión de actividades, mismas que han dejado a emprendedores y micro empresas en situación de quiebra.
Pero como dice el adagio popular, los bienes….remedian los males. Más para quién se dedica a proveer de artículos para salón y fiestas. El mundo ya no será el mismo, de allí que muchos tengamos la necesidad de reeplantear nuestras actividades.
Sin embargo, esas no deben de ser razones para romper las reglas que impone esta pandemia. Aceptamos y creemos en la realidad de muchos, los del día a día, también del que sí no sale, no come, pero esto no otorga patente para poner en peligro a muchos matehulenses. Qué quedé claro, estamos lejos de superar la crisis, no podemos ir unos y otros en sentidos opuestos.
Desoír a las autoridades superiores de gobierno y de salud, tiene su precio. En lo político no importa, los mandatos terminan, en lo segundo, nadie tiene el derecho, por su valentía, atiborrar hospitales y acabar con la capacidad de los médicos, los medios de comunicación tienen una misión: informar y orientar, hoy, más que nunca a la ciudadanía.
Los verdaderos periodistas no pueden ni deben seguir el juego a ningún mequetrefe, desunir, descalificar y sembrar duda en el peor momento del contagio, no es lo más sensato ni prudente. El diálogo en política va de la mano de la inteligencia y la ubicuidad. Nadie, en ningún lugar de la tierra, está a salvo del virus invisible. Los verdaderos matehulenses queremos una reapertura gradual, con la seguridad, que al volver a nuestras actividades, la salud de todos este garantizada.
Vender cerveza no es activar la economía, cómo tampoco el permitir la vendimia de tacos, hamburguesas, licuados y jugos sin la vigilancia en la aplicación de las medidas de higiene, pues antes y después de esta crisis sanitaria, el alto grado de microbios contenidos en la saliva, a sido y seguirá siendo un grave problema para la salud.
De la manga. Trás el anuncio del alcalde, el pronóstico es reservado. Bares y antros este fin de semana, será la prueba





