Abelardo Medellín Pérez.
El alcalde de Matehuala, Alejandro Segovia Hernández rindió la semana pasada su informe por el segundo año de gobierno donde (intentó) exponer los aciertos y desaciertos de su mandato al frente del ayuntamiento; lamentablemente, como en ocasiones anteriores, la aparición pública de Jano Segovia solo sirvió para evidenciar dos cosas: una, la situación de la ciudad pareciera ser buena, pero no saben explicar cómo; dos, Jano Segovia se enemistó con alguien nuevo, en este caso, la transparencia.
Digámoslo como es, un estado debe ser transparente y rendir cuentas a sus ciudadanos, no solo en un blandengue informe donde se les va el audio cuando explica obras públicas o a través de boletines sobre personalizados. No, Jano Segovia debe informarle a la ciudadanía en todas las formas y ya que insiste en resguardarse en su casa y no hablar de la inseguridad e insiste en acusar de los fallos diarios al gobierno estatal, la opción lógica para que hable con la verdad es a través de la transparencia adecuada y el brindar el acceso a la información mínimo que merecen los matehualenses.
Y a pesar de que ese es el mínimo por hacer, el ayuntamiento no lo hace.
El alcalde, anunció que, en su afán de ahorrarle dinero a las arcas públicas, se ha emprendido una “fusión” de departamentos donde, entre tantas aberraciones públicas, se fusionó a la unidad de transparencia, archivo municipal y planeación y desarrollo, logística para que se convirtieran en un departamento más de la dirección de Servicios Públicos Municipales.
Esta supuesta función con “fines austeros”, no es de aplaudirse; y Jano Segovia debería saber lo peligroso que es concentrar direcciones que él piensa que son secundarias a otras áreas que ni siquiera se han podido dar abasto hasta ahora.
Incluso puede que ya lo sepa, puesto que no se dio un momento en el informe para hablar de esta abominación, sino que optó por mencionarlo en comentarios aleatorios y sin explicar las consecuencias negativas que podría tener.
Como él opaco Jano Segovia no las dijo, aquí las exponemos.
El gran problema que, como espacio periodístico, podemos señalar es que se quiera pasar la “unidad de transparencia” a los Servicio Públicos Municipales, cuando ya de por sí dicho servicio es menos útil que una caja de cerillos debajo del agua.
Pongamos un ejemplo de porque la transparencia del gobierno no puede quedar en manos de un director y una secretaria que a penas tiene recursos (materiales y humanos) para laborar:
Si uno accede al portal del ayuntamiento de Matehuala y entra a la pestaña de transparencia y ahí accede al artículo 84, fracción XIII, donde deberían contenerse las versiones digitales de las sesiones ordinarias de cabildo del 2020, caerá en cuenta de que solo hay hasta la trigésima tercera sesión; es decir, el acta del 28 de enero de este año.
El tamaño de la omisión en materia de transparencia no solo es imperdonable, sino que da miedo.
¿Imagina usted, lector, que inicia la jornada electoral, como la que nos espera el próximo año, y que todos los documentos donde podemos corroborar el trabajo del ayuntamiento estén desactualizados o no existan solo porque decidieron ahorrar dinero en algo que le da certeza a lo que hace el gobierno?
Pareciera que el alcalde no se da cuenta de la gravedad de lo que hace al restar y restar: es comprensible que sin dinero se busca economizar en todos los aspectos y eficientizar en todas las áreas, pero si ya tenías un área deficiente, lo que provocas al achicar su independencia es poner en riesgo el estado de derecho de tú ayuntamiento.
Y tampoco vamos a dejar pasar que el señor Jano Segovia es opaco hasta cuando habla, porque, a diferencia del informe estándar que todos conocemos, Segovia Hernández prefirió decir qué obras se han hecho, dónde se han hecho, pero no dijo cuánto se han gastado; en un movimiento no sospechoso por sí mismo, pero altamente preocupante si lo adjuntamos a todo lo demás.
Cuando un gobernante es poco transparente, provoca incertidumbre, levantamiento de cejas, sospechas, rumores y, en el peor de los casos, la confirmación de su incompetencia; parece que ninguno de los integrantes de su “cabildo honorario” pensó en eso y dejaron a su alcalde desfilar con bandera de “austero”, pero ropa de “posible oculta-todo”.
Al final, si el escenario catastrófico se cumple, tendremos muchas calles pavimentadas, pero pocas herramientas para comprobar qué tan bien pensadas o pagadas fueron y, al final, yo me quedo con la amable forma en que el alcalde Jano Segovia agradeció cínicamente a todos los ciudadanos al principio de su informe:
“gracias a los ciudadanos a los que les quedamos mal”…
…dijo Segovia Hernández, quien, con inseguridad, opacidad y pérdida del 70 por ciento de los proyectos en infraestructura, inicia su último y tercer año de gobierno: a ver si queda algo que informar rumbo al 2021, lector, porque en lo que a datos respecta, otra vez, no se informó nada.
LO QUE TIENES QUE SABER ANTES QUE LLEGUE MAÑANA:
…Fue ratificado para otro periodo el magistrado numerario Juan Paulo Almazán Cué, el hombre más señalado dentro del Poder Judicial de San Luis Potosí; este hombre ha cometidos actos de nepotismo, corrupción, tráfico de influencias, mentiras al frente del Supremo Tribunal y afectaciones directas e indirectas a cientos de jueces: no solo regresa a su puesto para poner en riesgo la impartición de justicia en el estado, sino que su ratificación confirma, una vez más, algo que todos saben y nadie oculta: el Congreso del Estado y una buena parte de los diputados, son mascotas obedientes del gobernador Juan Manuel Carreras, quien busca dejar sin cabos sueltos una administración cada vez más sucia.
…se celebró un evento de motociclismo conocido como “La ruta del Peyote” en Matehuala y cientos de asistentes confirmaron una vez más que la gente, o ya se olvidó de la pandemia o no le interesa atender la recomendación más sencilla: evitar aglomeraciones. ¿Lo triste?, un día antes de que se celebrara este evento abarrotado, la Jurisdicción Sanitaria Número 2 del Altiplano informaba que 60 comunidades del municipio de Matehuala se encontraban libres de Covid-19 y presumían la tendencia a la baja de contagios que ha tenido la ciudad, habrá que esperar 15 días antes de decir que la libramos, porque con el frente frío y la celebración de eventos como la “Ruta del Peyote”, un rebrote es casi inevitable en la ciudad de las camelias.
Por cierto, alguien avíseles a los organizadores de eventos que “pedir apoyos alimentarios para los más necesitados” ni es una justificación, ni tampoco los hace inmunes, si quieren ayudar, que donen las despensas al ayuntamiento sin tener que reunirse luego en alguna explanada.





