Molinos de Viento
22 mayo, 2025

Por Ernestina Molina Chávez

Pues, queridos lectores, ni cómo ayudarle al alcalde de Matehuala, Raúl Ortega Rodríguez. En los primeros meses de su gobierno se mostraba con una actitud pasmada —una característica que, por cierto, también mostraron algunos ediles panistas al inicio de sus administraciones. Y ahora, aunque al parecer ha «despertado», lo ha hecho solo para seguir dorando la píldora, sin presentar los proyectos concretos que la ciudadanía exige para una ciudad cuya imagen sigue siendo la de un «ranchote».

Matehuala no ha sido capaz de cambiar esa imagen, aunque —hay que reconocerlo— mucho de esto se debe a lo que le dejaron sus antecesores. Y si tiene un asesor o asesora, pues es un cero a la izquierda. No ha demostrado capacidad alguna para guiar al edil panista sobre cómo gobernar, al menos no en estos primeros siete meses de gestión.


Quejas, pero sin propuestas

Ortega Rodríguez se queja amargamente de las críticas, pero no ofrece propuestas que impulsen la cultura o el deporte. ¿Dónde están los torneos en las colonias, los eventos que fomenten el desarrollo físico y mental de la niñez y la juventud?

Al paso que vamos, este edil prianista está por superar a sus ex homólogos… pero en repartir “mejorales” a la población. Promete obras y luego las retrasa con excusas, como es el caso de la pavimentación de calles en estado deplorable. Y mientras tanto, nadie logra superar al extinto Dr. Gregorio Maldonado, quien —junto con su esposa— sí dejó huella con numerosas obras durante varios trienios.


Bibliotecas cerradas, cultura ignorada

Uno de los mayores ejemplos de apatía es el cierre de bibliotecas municipales en zonas periféricas. Fueron creadas para fomentar la lectura, pero hoy están olvidadas. Tristemente, parece que a la mayoría de los gobernantes prianistas la educación y la cultura les importan poco o nada.

También han desaparecido eventos de calidad como los que se realizaban a través del Festival del Desierto. ¿Dónde quedó ese esfuerzo por elevar el espíritu de la ciudad? La ciudadanía votó con esperanza. Aún faltan más de dos años de administración… y como dijera Santo Tomás: ver para creer.


El abandono del servicio de limpia

Otro tema que no se puede ignorar: los trabajadores del servicio de limpia. Llevan años batallando sin equipo adecuado. Día tras día cumplen con su labor, sin uniformes, sin guantes, sin calzado apropiado. Y siempre con el mismo pretexto: no hay dinero. Claro, salvo para lo que algunos se llevan al final de su gestión.

Los barrenderos del SPP siguen esperando que alguien cumpla lo prometido. Y hablando de promesas… ¿qué pasó con las nuevas camionetas recolectoras de basura que Ortega Rodríguez anunció con bombo y platillo? Esperamos una respuesta igual de rápida que el anuncio.


¿Y la prohibición de plásticos?

Una iniciativa legislativa que quedó a medias: la prohibición de vasos y platos desechables. Hasta ahora, lo único que medio se ha cumplido es la eliminación de bolsas plásticas, y solo en grandes cadenas comerciales. En cambio, muchas farmacias —aunque ganan millones— no dan ni una bolsa de cartón, mientras los negocios locales siguen cumpliendo.

Ojalá las y los diputados encargados de la comisión correspondiente vuelvan a tomar este asunto en serio. Veremos y diremos.


Ineficiencia en la “tienda de la E”

Y, por último, un llamado a la gerencia de la famosa tienda de la E en la calle Morelos. Hay días en que la ineficiencia es alarmante. Para 40 personas o más que acuden a pagar o recoger envíos, apenas hay tres cajas abiertas. Y aunque se agradece una caja especial para adultos mayores, a menudo se forman ahí jóvenes que no deberían estar.


Servidas, señoras y señores.
Hasta la próxima. ¡Que tengan un excelente ombligo de semana!


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