CRECE LA INFORMALIDAD LABORAL EN MÉXICO
24 diciembre, 2025

Por Ismael Leyva


– Aunque más de 61.5 millones de personas integran la población económicamente activa, el empleo informal y las condiciones críticas de trabajo siguen siendo uno de los mayores retos del país.

El mercado laboral en México cerró noviembre de 2025 con señales mixtas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población económicamente activa (PEA) alcanzó los 61.5 millones de personas, lo que representó una disminución de 152 mil personas en comparación con el mismo mes de 2024. Este ajuste se reflejó también en la tasa de participación económica, que se ubicó en 59.0 %, un punto porcentual menos que el año anterior.

En contraste, uno de los datos positivos fue la reducción de la subocupación. En noviembre de 2025, la tasa se situó en 7.2 % de la población ocupada, muy por debajo del 8.9 % registrado un año antes. Esto indica que menos personas buscan trabajar más horas de las que actualmente tienen disponibles, un indicador relevante sobre la calidad del empleo. La tasa de desocupación se mantuvo prácticamente estable en 2.7 %, sin cambios significativos frente a noviembre de 2024.

Sin embargo, el análisis por sexo muestra que el desempleo fue ligeramente mayor entre las mujeres, con una tasa de 2.9 %, mientras que en los hombres se ubicó en 2.5 %. Uno de los principales focos de atención sigue siendo la informalidad laboral. El INEGI reportó que 54.8 % de la población ocupada trabajó en condiciones de informalidad, es decir, más de la mitad de quienes tienen empleo carecen de seguridad social o de un vínculo laboral formal. Además, la tasa de condiciones críticas de ocupación —que considera bajos ingresos, jornadas extensas o insuficientes— aumentó a 37.5 %, lo que refleja una mayor presión sobre la calidad del empleo en el país.

Por sectores económicos, los servicios concentraron la mayor parte del empleo con más de 26 millones de personas, seguidos del comercio y la industria manufacturera. No obstante, mientras áreas como el gobierno y los servicios de transporte registraron incrementos, otros sectores como servicios sociales y restaurantes reportaron pérdidas significativas de empleos. En conjunto, los datos del INEGI muestran un mercado laboral que resiste en términos de empleo total, pero que enfrenta desafíos estructurales persistentes: menor participación económica, alta informalidad y un aumento en las condiciones laborales precarias. Un panorama que pone sobre la mesa la necesidad de políticas públicas enfocadas no solo en generar empleo, sino en mejorar su calidad.

Últimas notas