- La Norma Técnica Ecológica NTE-SEGAM-003/2025 entrará en vigor en un año y obligará a los productores a cumplir estrictos lineamientos de ubicación, operación y control de emisiones.
Por Ismael Leyva
La producción de ladrillo en San Luis Potosí está por enfrentar uno de los cambios regulatorios más importantes de los últimos años. El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM), publicó el dá de ayer en el Periódico Oficial la Norma Técnica Ecológica Estatal NTE-SEGAM-003/2025, que establece nuevos requisitos obligatorios para la instalación, regulación y operación de las unidades productoras de piezas elaboradas con arcilla.
La nueva norma surge ante el alto impacto ambiental que genera esta actividad, particularmente por las emisiones contaminantes a la atmósfera, la afectación al suelo y los riesgos a la salud pública. De acuerdo con el documento oficial, las ladrilleras deberán alinearse a criterios estrictos de protección ambiental, calidad del aire y uso sustentable de los recursos naturales.
Entre las nuevas disposiciones más relevantes destaca la restricción de ubicación. Las ladrilleras no podrán instalarse dentro de zonas urbanas, áreas naturales protegidas, zonas arqueológicas, cuerpos de agua, áreas de recarga de acuíferos ni cerca de carreteras, ductos, aeropuertos o centros de población. En algunos casos, la distancia mínima exigida será de hasta 1,500 metros, lo que limita considerablemente los sitios donde podrán operar.
En materia de operación, la norma prohíbe el uso de residuos, llantas, plásticos o basura como combustible y autoriza únicamente Gas LP o Gas Natural, además de exigir mediciones periódicas de emisiones contaminantes por laboratorios acreditados. Los productores deberán llevar bitácoras detalladas de cada quema, capacitarse en seguridad, protección civil y manejo de combustibles, así como destinar al menos 10 % del predio a áreas verdes con especies nativas.
Asimismo, será obligatorio contar con licencia de uso de suelo municipal, autorización de impacto ambiental, permiso de operación como fuente fija y la Cédula de Operación Anual, lo que incrementa de forma significativa la carga administrativa y los costos de cumplimiento. La norma faculta a las autoridades estatales y municipales a inspeccionar, sancionar, suspender o clausurar las unidades que incumplan.
Aunque la norma ya fue publicada, no entrará en vigor de inmediato. El apartado transitorio establece un plazo de 12 meses a partir de su publicación para que sea obligatoria, además de contemplar prórrogas limitadas para las ladrilleras que ya operan y no cumplan con las especificaciones técnicas.
Especialistas y productores coinciden en que la aplicación de esta normativa tendrá un impacto directo en el precio del ladrillo. La inversión en combustibles más limpios, equipos adecuados, estudios de emisiones y trámites ambientales incrementará los costos de producción, lo que eventualmente se reflejará en el costo final del material, clave para el sector de la construcción.
La Norma Técnica Ecológica NTE-SEGAM-003/2025 busca equilibrar el desarrollo económico con la protección ambiental y la salud pública. Sin embargo, su implementación marcará un antes y un después para la industria ladrillera en San Luis Potosí, tanto en su operación como en el mercado de materiales de construcción.





