ALEJANDRO SEGOVIA
Por Ernestina Molina Chávez
En un gran sillón que semejaba un trono
Se encontraba sintiéndose un gran rey
El ahora Diputado Federal llamado Jano
La verdad es que no se la podía creer y hasta se pellizcaba
Detrás de otro sillón la muerte sonreía socarrona
Mientras tanto Jano fingía ignorar a la pelona.
El ex edil seguía hablando y parloteando solo
Es hora dijo la muerte, ya te tengo listo el hoyo.
Jano se resistía alegando ¡no puedes llevarme ahora!
No me importa afirmo la pelona es ya tu hora
Extendiendo su enorme capa cubrió a Jano
Nadie vio jamás que la muerte lo arrastraba
Todo esto mientras él le suplicaba no se lo llevara.
Y la muerte imperturbable ya no lo escuchaba-
PANISTAS
Por Ernestina Molina Chávez
A las puertas del PAN muchos panistas lloraban
No habían conseguido un hueso y eso lo lamentaban
Algunos clamaban no estuvimos en la lista nos engañaron
Votamos por el partido y no nos dieron nada, nada.
Poniendo una cara de gran susto voltearon espantados.
Que era esa figura definitivamente no era Iván Estrada.
Es la parca dijo uno de ellos su mano está bien helada.
Pensé que venía nuestro alcalde a traernos una buena noticia.
No sueñes le contesto el otro, no ves que nos llegó la hora.
Entonces la muerte los miro diciéndoles es el momento señores.
¡No puede ser! expresaron a voz unísona en tanto ya se los llevaban.
EX REGIDORES y REGIDORES ACTUALES
Por Ernestina Molina Chávez
En la puerta del panteón los ex regidores observaban
Sus ahora sustitutos con cierta sorna pasaban
Como es posible decían que el ex Edil los haya burlado
¿Es que acaso será cierto? dijo una nueva regidora
En fin, añadió la mayoría, con nosotros no será lo mismo.
Lo decía con desfachatez y gran descaro y cinismo
Despreocupados estaban cuando la parca llego
Despaciosamente mientras se les acercaba.
Vine por ustedes así que no se resistan ahora
Por todos, pregunto uno de ellos con miedo
Si respondió su plazo de partir por fin ha llegado.
Así que vamos tengo espacio para todos
Y las tumbas ya están listas y preparadas
PEPE NAVA
Por Ernestina Molina Chávez
Como es posible decía voz en cuello Pepe Nava
Que ningún hueso me hayan dejado
A mi que grandes puestos he ocupado
Me tachan de corrupto cuando yo nada he robado.
Acaso querían que viviera pobre, expresaba desfachatado.
Una gran risa se escucho en la inmensidad de la casona.
Era la muerte que burlándose ya casi se acercaba.
Tanto es el cinismo tuyo que ni tu crees lo que señalas
A que vienes pregunto el susodicho con gran temor a ojos vistos.
Hasta la pregunta es necia le respondió la pelona, vengo por ti te llego la hora
Espera tengo riquezas expresaba el ex alcalde, puedo darte lo que quieras.
La muerte entonces rio a grandes carcajadas, que escalofrió provocaban.
Con gran velocidad jalo a Pepe Nava y lo arrastro hasta su morada.
El CHOPPER
Por Ernestina Molina Chávez
Recargado en un parquímetro el Chopper cavilaba
Podía sentir la fría presencia de la pelona, así como su llegada.
De que podía arrepentirse pues había tenido de todo
Sobre todo ese poder y riqueza que muchos desean tener
Quiso volver otra vez a la silla de Celso N. Ramos
Pero era obvio ya que la gente lo rechazaba
Dicen por ahí que eche todo a perder con ese chaparro
La mera verdad es que los dos la regamos.
En ese momento la muerte ya llegaba.
Sin mas palabras le afirmo acaso pensabas
Hundiste a los matehualenses con esos malditos aparatos
Que verdaderamente nadie quería, y que son tu secreto
No puedo seguir esperándote no siquiera te fijaste donde estabas parado.
No puedo cargarte, te llevare a rastras y quedaras enterrado.
IVAN Y LA MUERTE
Por Yoscelyn Bustamante Alvarado
Muy concentrado y cavilando estaba
Aquel que en vida llevaba
Como nombre Iván Estrada
Alcalde de Matehuala
Se encontraba en el panteón
Ya con el ojo pelón
Viendo que no había lugar
Para la gente enterrar
Si apenas se caminaba
Entre tanta tumba olvidada
pues ni gavetas había
ya casi nadie cabía.
El alcalde echaba números, Calculo y topografía
Abrir camposanto nuevo, era lo que pretendía
Pero la muerte no avisa, y entre sus manos tejía
El plan de llevarse al inge y terminar con su vida
Así que llego aquella, cuya guadaña afilaba
A probar bien su filo sobre la yugular anunciada
Cuando de pronto el alcalde, de la muerte se percata
Y decide hacerle frente en una lucha anunciada
Y suplicar si es posible ese día lo perdonara
“Oye muerte no la friegues, no es mi tiempo te lo pido
Recién tome posesión, pregúntale a los del partido
La gente que me voto no la mandare al olvido
Me falta mucho por hacer, te lo pido como amigo”
La muerte lo meditaba, su guadaña aun sonaba
Curiosidad ella tenía que pasaría con Matehuala
Si dejarlo vivir ahora era una decisión acertada
De repente el foco prendió y algo se le ocurrió
Llamo del más allá a aquel que en vida llevaba
Santiago J Vivianco, el nombre, era como lo recordaba
El mismo que se apersono al llamado de la muerte
Eso sí, en espíritu presente
La muerte le pregunto a Santiago de repente
Porque habría de dejar vivo al ahora presidente
Santiago lo medito y al alcalde ayudo
“Mira muerte esta joven, miles de votos obtuvo
Mucha expectativa tiene de mejorar el futuro
De la tierra que queremos y tres años no son muchos
Dale una chansita flaca, gobernar ahora es su turno.
La muerte no tan convencida pidió un segundo consejo
Se acordó del otro inge que se llevó ya hace tiempo
Manuel Moreno Torres le decían en ese momento
Apareció de repente, sonriendo toco su frente
Vio que ni una escultura había, de aquel que la luz traía
Dime Inge Moreno, ¿me llevo al colega tuyo?
O lo dejo vivo un rato ¿tú crees que tenga futuro?
Mira muertita mía, es temprano todavía
Para decirte si jala o se enclocha de subida
Difícil si duda tiene el escenario presente
Pues los colores no ayudan al ahora presidente
Pero creo aun todavía que comenzó excelente
Pues desde aquí veo su logo y aparezco yo de frente
Se acordó de los muertito que nos la partimos fuerte
Para ver crecer Matehuala y la identidad de su gente.
La muerte nomas oía lo que los espíritus decían
Que la maroma es la presa que todos ansían
Que la Avenida de las torres quedará como pedían
Y que el cementerio nuevo el gober se lo aprobaría
Una vez que agotaron los temas, los espíritus de ayer
La muerte les dio las gracias y los regreso con desdén
Aburrida se encontraba, algo no le cuadraba
Pues en la lista venia el señor Iván Estrada
“Ya me entretuve bastante,
más tiempo no justificaste
Tu hora ya expiro,
te vas conmigo al panteón
espero encuentres lugar, para el féretro dejar
Las obras que mencionaste, pues con ganas te quedaste”
El ingeniero escucho
su mano la muerte tomo
Empezaron a caminar
Iván volteaba hacia atrás
Nomás veía a Matehuala
y todo lo que dejaba
y así cerrando los ojos, acepto su hora marcada.
EL CARRETÓN
Por Yoscelyn Leyva Bustamante
Cuenta la historia que un día, un carretón recorría
Las calles de Matehuala, algo extraño parecía
Pues vehículos a motor eran la mayoría
Y a medianoche rodar con paso lento lo hacia
Dio vuelta por la calle Reyes, al oriente se dirigía
Su conductor muy callado un impermeable vestía
Muchos bultos el llevaba en la carga que traía
Cuando llego a la esquina donde pan aun vendían
La Jarochita decía y la leña aun prendían
Ahí estaba un joven parado y en su mente cavilando
Cuando su vista anuncio el enorme carretón
“vamos amigo te llevo, si quieres un aventón”
Lo mas extraño de eso es que joven actuó
Involuntariamente su cuerpo subió de un tirón
El carretón avanzo
el joven hacia atrás miro
Los bultos que se encontraban
de personas se trataban
Supo entonces que la muerte era la que manejaba
Tuvo miedo entonces que lo mismo le pasara
-¿Quiénes son esas personas? el joven le preguntó
La muerte nomas reía, pero aun así contesto
-Son directores de área, bueno.. lo eran en vida
Los llevo al camposanto antes que se haga de día
-¿Y ese alto quién es? el joven le preguntaba
-El profe olimpo en vida le llamaban
Jugaba muy bien al voli, buenas fintas se aventaba
Y que decir cuando a los contrincantes bloqueaba
– ¿Y la güerita aquella, que viene como recargada?
-Ella tenía el nombre de la maestra Renatta
Le sabia a la cultura y a eso de la escritura
Escribía unos poemas, todos de gran altura
-¿Y aquella con bata blanca que esta como desmayada?
-Ella era regidora, en la salud destacaba
Pues también era doctora y a muchos clientes me quitaba
La galena se llamaba la Dra Mariana
¿Y aquel que esta como dormido?
Onésimo le decían no me acuerdo su apellido
Ese que estudia la vida y que yo no comprendía
Dicen estaba al frente del área de ecología
-¿Y el de lentes de la orilla?
-Era de esos garbanzos de a libra
Su área economía a eso si le sabia
Paul Renato le decían, buscar vivir pretendía
Ninguno de aquí pensó que morirían este día
El trayecto continuo poco a poco hacia el panteón
-En Aramberri doy vuelta, ahí hay otra sorpresa
Las palabras de la muerte retumbaron en su cabeza
El miedo paralizo se quedo tieso en una pieza
No podía bajar del carretón y vio la muerte de cerca
“Y ahora que estamos aquí
Iván algo te quiero decir
A mi no me engañas más,
a todos conocías por igual
De tu gabinete son
Me los que me llevo pal panteón
Igual que tu presidente
En el más allá dirás presente”




