En el entorno de la pandemia ¿Por qué la agresión al personal de salud?; Un acercamiento sociológico.
20 mayo, 2020

 

Por: Alejandro Contreras Ramírez

 

En esta columna me propongo a analizar, de manera breve y puntual las observaciones del Sociólogo Roberto Castro sobre el esquema de las agresiones hacia el personal de salud.

Resulta importante prestar atención a este fenómeno, pues en San Luis Potosí, las agresiones se comienzan a manifestar con una frecuencia que nos debe tener atentos.

El Sociólogo Roberto Castro Pérez quien cuenta con una Maestría en Estudios de Población, así como un Doctorado en Sociología Médica describe así el panorama:

Durante las últimas semanas ha surgido un nuevo fenómeno que se suma al complejo cuadro social que se desarrolla con relación a la epidemia de covid-19. Se trata de las agresiones hacia el personal de salud. (Castro, 2020)

El Doctor Castro (2020) clasifica las agresiones en estos tres grupos:

1.- Agresiones de desconocidos contra médicos y enfermeras fuera de las instituciones de salud.

2.- Agresiones de pacientes o familiares de pacientes contra el personal, dentro de las instituciones de salud.

3.- Agresiones del personal de salud entre sí dentro de las propias instituciones de salud.

Al definir los grupos, el Doctor Castro propone entenderlas de la siguiente manera:

En el estudio sociológico del comportamiento colectivo, Smelser (1996) propuso el concepto de tensión estructural para describir el conjunto de amenazas que constituyen una situación determinada. Orientados por ese concepto, podemos identificar varias fuentes de tensión que caracterizan la coyuntura actual en torno a la pandemia de covid-19.

Pensemos lo siguiente ¿qué amenazas se han percibido sobre el sector salud y contribuyen a generar una tensión estructural, de acuerdo a los grupos mencionados?

En el primer caso estamos ante un insuficiente número de camas hospitalarias y respiradores para atender la demanda. Ello ha obligado a adoptar una estrategia de reconversión de algunos hospitales o de algunas secciones de estos, medida que a su vez ha generado episodios de resistencia y amenazas por parte de algunos segmentos de la sociedad. (Pedroza, 2020)

Como segundo caso tenemos un insuficiente aprovisionamiento de mascarillas de seguridad, guantes, batas, goggles (gafas de seguridad) y demás materiales para el personal de salud, así como de la correcta capacitación para su manejo. Ello ha dado lugar a reclamos por parte del personal de salud hacia las autoridades, así como a la medida desesperada de comprarse ellos mismos sus propios insumos para poder trabajar. (Castro, 2020)

A estas dos fuentes de tensión se añade una tercera, de más larga data, relacionada con la creciente falta de financiamiento suficiente a los servicios públicos de salud. Este factor, junto con lo que en otras investigaciones hemos llamado el habitus médico autoritario, se traduce en una experiencia negativa que un significativo número de usuarios tiene de estos servicios, bien porque deben esperar mucho tiempo para recibir un procedimiento terapéutico, bien porque perciben que son maltratados por el personal de salud durante la consulta o bien porque les genera frustración el hecho de que dichas instituciones carezcan con frecuencia de los medicamentos que ellas mismas les están recetando (Castro,2014).

Todas las fuentes de tensión señaladas anteriormente se potencian entre sí y dan lugar a un creciente malestar social. De tal manera, en el caso del covid-19 estamos ante una epidemia que no se manifiesta únicamente en  el campo de la salud, sino que involucra activamente los campos político, económico, comunicacional, el espacio de las relaciones familiares y de género e, incluso, el campo militar. (Castro, 2020).

El clima de la pandemia formado, entre otras cosas, por la necesaria campaña de información impulsada desde la Secretaría de Salud, la indicación de quedarnos en nuestra casa, así como por la creciente socialización de los daños económicos que este periodo de cuarentena está significando para muchas personas ha generado un contexto de conductividad estructural, es decir, de una situación en la que diversos campos y espacios sociales están muy estrechamente vinculados. (Castro, 2020).

Esa combinación entre tensión y conductividad estructurales ha facilitado hasta ahora el surgimiento de pequeños y aislados episodios de agresiones a personal de salud, las cuales expresan el miedo de los agresores a ser contagiados, temor que se alimenta, desde luego, de falta de conocimiento sobre los mecanismos de transmisión del virus, de cierta desconfianza en que el personal de salud esté tomando todas las precauciones necesarias y de la experiencia social existente en torno a la precariedad de los servicios públicos de salud. En el contexto de las amenazas descritas, puede ocurrir que se activen rasgos autoritarios en algunos individuos, características que los llevan a agredir directamente al personal de salud con miras a imponer de manera rápida su propio punto de vista. (Castro, 2020).

En conclusión, las agresiones al personal de salud son un indicador de una estructura social tensionada y que es llevada a situaciones extremas desde sus entornos más generales hasta sus espacios más particulares. Es también necesario anotar que las agresiones son un recurso de acción utilizado con frecuencia debido a que se apoyan en la certeza,  de que el acto violento puede quedar en la impunidad, todo esto aprendido por la experiencia que se ha generado en el marco de tantos años de creciente criminalidad en este país.

Bibliografía consultada:

Castro, R. (2014).Génesis y práctica del habitus médico autoritario en México. Revista.Mexicana de Sociología 76(2), 167-197.

Castro, R. (23 de abril de 2020). Agresiones contra el personal de salud en el contexto de la epidemia de covid-19: apuntes hacia una reflexión sociológica. Notas de coyuntura del crim No. 1, México, crim-unam, 6pp.

Pedroza, E. (1.º de abril de 2020). En Morelos, amagan con quemar hospital habilitado para atender pacientes con covid-19. Aristegui Noticias. Recuperado de https://aristeguinoticias.com/0104/mexico/en-morelos-amagan-con-quemar-hospitalhabilitado-para-atender-pacientes-con-COVID-19/.

Smelser, N. J. (1996). Teoría del comportamiento colectivo. México: Fondo de Cultura Económica.

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