Por Isabel Cristina Rueda Leiva
Cada 8 de marzo se está presente internacionalmente, “la mujer” , en un llamado “Día Internacional de la Mujer” ,indudablemente una fecha que no es un festejo, sino un recordatorio de la lucha histórica de la igualdad de derechos; pero, no nos confundamos: las mujeres hemos enfrentado barreras impuestas por una sociedad que nos ha relegado al silencio y la obediencia; se ha resistido, se ha sido fuerte, se ha sido persistente, así que hoy, seguimos avanzando, seguimos de pie al
camino de una sociedad más equitativa.
Un poco de historia nos hace recordar que el origen de esta conmemoración se encuentra en las protestas de trabajadores textiles en Nueva York en 1908, quienes exigían mejores condiciones laborales y en ese tiempo, el derecho al voto. Finalmente, en 1977, la ONU reconoció oficialmente la fecha, estableciendo su importancia a nivel global.
Un mundo al revés; la lucha por imaginar otra realidad.
Eduardo Galeno, escritor uruguayo, celebra la experiencia de las que nunca se resignan en su Antología “Mujeres” (2015), precisamente en el relato “Charlotte” fechado en 1909 en Nueva York y menciona textualmente:
¿Qué pasaría si una mujer despertara un día y fuera tratada con los mismos
privilegios que un hombre? ¿Si el hogar no fuera un espacio donde las niñas
aprenden a obedecer y los niños a mandar? ¿Si la crianza y el trabajo
doméstico fueran una responsabilidad compartida? ¿Si la educación
promoviera la equidad desde la infancia?
Charlotte Gilman imaginó un mundo diferente y, por ello, fue atacada y señalada. Pero cada vez que cayó, se levantó.
Así ha sido la historia de las mujeres: una lucha constante contra estructuras que buscan mantenernos en segundo plano.
Actualmente sucede que las disparidades existentes entre hombres y mujeres en nuestro país, México, subrayan la necesidad de implementar más y mejores acciones y políticas que promuevan, ( no han sido suficientes) la igualdad de género en todos los ámbitos de la sociedad.
Ejemplifico mencionando algunos datos estadísticos en nuestro país:
1) Brecha salarial: Las mujeres ganan, en promedio $6,360 pesos
mensuales, mientras que los hombres perciben $9,762, una
brecha salarial del 35%. Fuente: inmujeres.gob.mx
2) Participación económica: Sólo el 46% de las mujeres participan
en la economía, posicionando a México en el lugar 122 de 146
países evaluados en este ámbito. Fuente: Research Department (2024)
Índice de brecha de género.
3) Violencia de género: En 2021, el 70.1% de las mujeres de 15 años
y más reportaron haber experimentado al menos un incidente de
violencia ya sea psicológica, física, sexual, económica,
patrimonial o discriminación, a lo largo de su vida.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021). Encuesta Nacional
sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021.
4) Uso del tiempo: Las mujeres dedican el 47.7% de su tiempo al
trabajo doméstico y de cuidados, mientras que los hombres solo
el 17% evidenciando una brecha de 30.7 puntos porcentuales.
Fuente Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). (2024). Índice
Global de Brecha de Género 2024. IMCO.
¿Qué podemos hacer? Porque el futuro se escribe y construye juntas y juntos. Porque las cifras reflejan que aún queda mucho por hacer para garantizar un verdadero acceso a la igualdad. Cada uno de nosotros podemos contribuir con acciones concretas para reducir las brechas existentes:
Desde la educación, incluir la perspectiva de género en los planes de estudio; fomentar el pensamiento crítico en estudiantes sobre estereotipos e género; visibilizar a mujeres referentes en ciencia, arte, política y otros ámbitos.
Desde el hogar, repartir equitativamente las tareas domésticas y de cuidado; criar a niñas y niños sin roles de género impuestos; hablar sobre equidad, respeto y derechos desde la infancia.
En el trabajo, promover la igualdad salarial y las oportunidades de ascenso de manera equitativa; implementar políticas de
conciliación entre el trabajo y la vida familiar; erradicar el acoso y la discriminación en el trabajo.
En la sociedad, todos apoyar y difundir iniciativas que promuevan los derechos de las mujeres; trato de igualdad, de respeto, de amabilidad para las mujeres.
Cada espacio, cada conversación y cada decisión pueden ser espacios de cambio. Como dijo Charlotte Giman (escritora, feminista y activista estadounidense) “imaginemos un mundo diferente y trabajemos por hacerlo realidad” de igual forma, Marta Lamas, mexicana, feminista, reportera e investigadora menciona en su libro «Dolor y política: Sentir, pensar y hablar desde el feminismo», la importancia de entender la expresión de las emociones en el activismo feminista para comprender
sus fortalezas y debilidades.
Concluyendo que este mundo es de todos; que juntos y juntas luchamos por una vida de igualdad, pacifica y humanista, entonces debemos reconocer que la lucha por la igualdad de género no es solo una causa de las mujeres, sino un compromiso compartido por toda la sociedad.
Construir un mundo más justo implica reconocer que la equidad beneficia tanto a ellas como a ellos, desmontando estereotipos que limitan el desarrollo pleno de todas las personas.
Un mundo verdaderamente igualitario no es aquel donde unos ganan y otros pierden, sino donde caminamos juntos y juntas, con los mismos derechos, oportunidades y dignidad. La equidad de género no significa opuestos en confrontación, sino una alianza basada en el respeto, la corresponsabilidad y el reconocimiento mutuo. Porque la transformación social no será completa hasta que podamos vivir en una realidad donde la justicia y la igualdad sean la norma, no la excepción.
Autora: Isabel Cristina Rueda Leiva /Docente de la Escuela Normal Experimental “Normalismo Mexicano”
Licenciatura Educación Secundaria, Media y Superior con Especialidad en Inglés de la Escuela Normal
de Estudios Superiores del Magisterio Potosino, Matehuala, S.L.P. Cédula; 4502649. Maestría en
Administración Educativa del Centro de Investigación para la Administración Educativa. Cédula: 5420476.
Master of Educational Administration Atlantic International University, Florida, Cédula: 5420476.
Doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad Santander, Tampico, Tamaulipas. Cédula:
Correo electrónico: isabelcristinarueda@hotmail.com.-







