Por Jose Ismael leyva nava
Charcas.- Enclavada en medio del semi desierto potosino, llegando por la carretera 63 y justo en el km 124 se encuentra la hacienda de Laguna Seca, donde fabricaban el mezcal que lleva su nombre, ahora aquel lugar que te recibía con las puertas abiertas para que vieras el proceso, en parte rustico, de la elaboración del mezcal se encuentran cerrado desde hace más de 4 meses.
Ese mismo tiempo atrás, circulaba en las redes el cierre y desmantelamiento de la empresa, momento en el cual pararon la producción. Todas las empresas tienen tiempos malos, altas y bajas y esa bajada para Laguna seca hace que aun continúen sus puertas cerradas, la muerte del dueño más grande agudizo su crisis y con eso la rueda de piedra jalada por un caballo desde hace tiempo se encuentra detenida.
Aun con toda esa situación en contra el mezcal de Laguna Seca se niega a morir, han emigrado sus instalaciones y elaboración a Bocas y aunque sigan en el estado de San Luis Potosí, Charcas se pierde por momentos su producción de origen, que ha marcado el sabor tan característico del Mezcal.
Quien llega a la Mezcalera solo encontrará un pequeño cuarto a uno metros de la fabrica con el mezcal joven o reposado con gusano al fondo que ya se le conoce, aun con las crisis también siguen exportando y embazando el mismo mezcal en botellas en forma de calaveras aztecas a Europa y Asia.
Los malos días pasarán como todo en la vida y esperamos nuevamente oler la quema de las pencas en los hornos de Laguna Seca, haciendo las pruebas de mezcal directo del barril y sobre todo disfrutando de uno de los mejores mezcales de la región, ya vendrán tiempos mejores







