Por María Elena Yrízar Arias
La coalición “Sí por San Luis” integrada por PAN, PRI, PRD y Conciencia Popular, no tiene tan satisfechos a muchos militantes tanto del PRI como del PAN, porque no comulgan con la idea de unirse a los adversarios y luchar juntos. Lo encuentran como un contrasentido, sobre todo en los pueblos donde las diferencias ideológicas y políticas han sido muy marcadas a través de los comicios en los cuales han participado como contrarios y hasta como enemigos.
Entonces, los militantes del PAN y PRI se sienten agraviados, porque sus candidatos que participaron en la última elección presidencial, el del PRI,PVEM, Panal, José Antonio Meade ni siquiera militaba en ese partido y obtuvo el tercer lugar en la elección y el candidato del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, Ricardo Anaya Cortés, al menos quedó en segundo lugar. Ese mal sabor de boca que les quedó a los panistas y priístas no se les ha olvidado, aunque juren y perjuren que sí.
No es verdad, no lo han superado. Hay que recordar que en la pasadas elecciones federales donde ganó el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, lo hizo porque millones de mexicanos, cansados de los partidos políticos mayoritarios del PRI y del PAN, optaron por un cambio verdadero que propuso AMLO en la cuarta trasformación pacífica del país y votaron a favor de Morena. También hay que recordar que de los 100 compromisos que hizo el presidente, ha cumplido 97, lo que en términos generales lo ha convertido a los ojos de la mayoría de la ciudadanía en un presidente aceptable.
Al llegar al segundo año de gobierno, el presidente López Obrador tiene una aprobación promedio de 58.4% de la población, mientras que 63% de los mexicanos aprueban las conferencias mañaneras y 33% desaprueba esta forma de gobernar, según encuesta de la empresa Mitofsky. En el estado de San Luis Potosí todos sabemos que el PRI no goza de sus buenos tiempos, aunque tenga un gobernador emanado de ese partido.
También es notorio que el PRI no tiene un candidato natural para abanderar la próxima contienda y más aún hay que considerar que si bien hizo la coalición con el PAN, PRD y Conciencia Popular porque es legal y legítima, muchos no la interpretan como tal, sino como una táctica o estrategia política incorrecta que va en contra de los principios ideológicos e históricos del PRI, lo anterior lo piensan algunos que todavía no se dan cuenta de que su partido, pues está partido en pedazos, porque muchos ya no quieren saber nada del PRI.
Voy a citar el caso del Altiplano norte, lugar donde vivo y veo lo que pasa; los líderes naturales del PRI, para ser los candidatos a las presidencias municipales de Cedral, Villa de Guadalupe, Matehuala y Vanegas, optaron por participar en el Partido Verde Ecologista de México, cuyo precandidato a gobernador es el diputado federal Ricardo Gallardo Cardona, quien organizo el 15 de noviembre pasado un mitin político en la cabecera de Cedral, donde participaron los militantes del PRI y en esa ocasión el mismo presidente municipal de Matehuala, Alejandro Segovia estuvo en el evento y alzó la mano del candidato y estuvieron presentes los ahora aspirantes a candidatos por el partido Verde a las presidencias municipales, además de integrarse los comités municipales de ese partido, con ex priístas que ahora hasta son militantes del partido Verde.
En el caso de Charcas, de igual manera se integró el comité municipal de ese partido con priístas que dejaron de serlo y un ex presidente municipal priista, Pedro Colunga. En el PAN en Matehuala, Charcas y Vanegas hay enojo entre los militantes, porque los priístas de esos municipios siempre han sido enemigos históricos, entonces, cómo van a aceptar que ahora van a trabajar juntos.
Han dicho un rotundo no, porque “no vamos a trabajar con nuestros adversarios, aunque lo ordenen o lo acuerden en San Luis”. Algunos han dicho: ¡Con nosotros, ni cuenten! El partido y los precandidatos a la gubernatura del Partido Acción Nacional no la tienen tan fácil como pareciera, para la selección del ungido como el candidato a la gubernatura, por varias razones, primero, de los cuatro, sólo uno será el bueno, los demás tendrán que aceptar, aunque eso es difícil de lograr porque todos se sienten merecedores de ese puesto de candidato, porque cada uno tienen sus propios méritos.
Y suponiendo que fuera el caso de que el candidato resultara Xavier Nava Palacios ¿cómo aceptarían los otros candidatos que les gane alguien que no milita en su partido? ¿Apoco es así nomás de fácil? Un segundo aspecto a considerar tendría que ver con que como van en coalición con el PRI, pues es lógico que también este partido hará lo propio en la selección de sus precandidatos, ya que ayer mismo se lanzó la convocatoria para la selección y postulación de candidato o candidata a la gubernatura del estado de San Luis Potosí por el procedimiento de convención de delegados con ocasión del proceso electoral local del 2020-2021 y hoy estará de visita en la capital potosina el presidente de ese instituto político, Alito Moreno, en una reunión muy selecta con cuadros distinguidos del PRI, para tratar este tema.
Dentro del PRI todavía existe la llamada disciplina partidaria, aún obedecen los aspirantes las directivas que les den para participar o no en las próximas elecciones, de eso no hay dudas. Lo que nos pone a pensar es el hecho de que una vez que el PAN tendrá su candidato y el PRI su gallo, entonces, habrá que estar muy al pendiente de cómo van a llegar al acuerdo de designar un solo candidato.
El problema que tiene el PAN para designar a su candidato también lo tiene Morena, ya que son trece los aspirantes, entonces, está más complicado, me refiero a lo interno, ya que Francisca Reséndiz Lara, María del Consuelo Jonguitud Munguía, Marcelina Oviedo Oviedo, Alfonso Díaz de León Guillén, Primo Dothé Mata, Adrián Esper Cárdenas, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Ricardo del Sol Estrada, Antonio Lorca Valle, Leonel Serrato Sánchez, Elías Dip Ramé, Aid Ávila y Octavio García Rivas.
Lo bueno para ellos es que ya saben que sólo quedarán cuatro de ellos de finalistas y que al parecer son Primo Dothé, Adrián Esper, Juan Ramiro Robledo y Leonel Serrato. También aquí puede ser que el seleccionado no les parezca a los demás y en respuesta se enojen y no se sumen al trabajo político con la vocación y pasión que deben hacerlo. ¿Por qué puede ser esto? Por la razón de que en Morena existen los grupos internos que apoyan a diversos personajes que aspiran a la candidatura, ya sea los que apoyan a Primo Dothé, quien tiene muchos amigos y aliados en la región del Altiplano, no obstante que es huasteco y a lo mejor, si no queda él como candidato, pues no le echen las mismas ganas para el trabajo político posterior.
Entonces, ambos grupos están en el mismo predicamento. Primero deben definirse y luego pasar a la siguiente etapa complicada y difícil, que es la organización de unas elecciones para ganar la gubernatura. Sobre ese aspecto Morena ya presentó a la senadora Margarita Valdez, quien viene al estado a organizar las próximas elecciones, con la encomienda de ganar a la organización de una verdadera estructura partidista.
Una vez que definan sus candidatos en enero próximo, tendremos en la escena política a tres fuerzas, los de Morena, el Verde y la coalición “Sí por San Luis”. Creo que esto se va a poner bueno.
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