Por Ernestina Molina
Una celebración histórica
Fue bastante evidente que los matehualenses, en su gran mayoría, disfrutaron de los diversos eventos relacionados con el 215 aniversario de la Independencia de México. Todo inició con la ceremonia del Grito, encabezada a nivel nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, siendo esta la primera vez en nuestra historia que una mujer pronuncia el Grito de Independencia.
En nuestra ciudad, fue el edil Raúl Ortega quien presidió el ceremonial ante un nutrido sector de la población reunida en la Plaza de Armas. Dicho espacio, por cierto, cada vez resulta más insuficiente por la gran cantidad de ciudadanos que desean gritar con orgullo el ¡Viva México! cada 15 de septiembre.
La añoranza de buenos gobiernos
Dicen en nuestro país que “no hay mal que dure cien años”, pero en este municipio muchos matehualenses no ven hasta cuándo habrá un alcalde honesto, trabajador y comprometido. En la memoria colectiva solo destacan tres: el extinto Gregorio Maldonado, Santiago Vivanco y el profesor Nicolás López, quienes realizaron obras importantes para la ciudad.
El resto, desgraciadamente, han sido “mucho ruido y pocas nueces”. La percepción general es que varios no se fueron al término de su administración sin antes enriquecerse, unos más y otros menos, pero todos con la tentación del desvío.
Obras necesarias y sueños pendientes
Las autoridades presumen que cumplen con la dotación de servicios públicos, y en parte es cierto. Sin embargo, no basta: hacen falta proyectos de gran impacto, como una Guardería Municipal, un Centro Deportivo con múltiples disciplinas —financiado incluso con la donación de la mitad de los sueldos de los regidores— y, sobre todo, espacios de trabajo para mujeres víctimas de violencia.
¿Se hará realidad? Difícilmente. Se vale soñar, porque soñar no cuesta nada, mientras vemos pasar los años.
Beneficios para el comercio local
Las Fiestas Patrias también representaron un respiro económico para varios sectores. Muchas familias realizaron compras de verduras, abarrotes, bebidas y carnes en distintos comercios para preparar sus platillos tradicionales.
Asimismo, los restaurantes se vieron favorecidos, pues numerosos ciudadanos prefirieron festejar en estos lugares, disfrutando del ambiente patrio fuera de casa.
La bendición de las lluvias
Las lluvias han sido frecuentes en nuestra ciudad, aunque el pasado lunes en la noche dieron tregua y permitieron la ceremonia del Grito. Los pronósticos indican que casi todo septiembre continuará con precipitaciones, pero lejos de quejarnos, debemos agradecer que esto ha disminuido la sensación de calor que tanto nos afecta.
El regreso del “puente”
Por último, espero que quienes gozaron del reciente puente lo hayan disfrutado plenamente. Ahora toca retomar las actividades normales en el trabajo y en la vida cotidiana.
Hasta la próxima, y que tengan un dichoso “ombligo de semana” todas y todos.







