El rincón del Mago
Por quién votar para no equivocarnos
Por: Abelardo Medellín Pérez.
Inicia la segunda quincena de noviembre y con su llegada termina el plazo oficial para que los partidos registren sus coaliciones ante los organismos electorales para las elecciones del próximo año; en nuestro estado se jugaran a todo o nada alcaldías, diputaciones locales, diputaciones federales y la gubernatura de San Luis Potosí.
A pesar de que el tiempo de coludirse a terminado, los resultados se sentirán por un buen rato, esto después de que, la semana pasada, la política mexicana nos diera las sorpresas más quiméricas; el infame PRIAN’ se ha hecho oficial (y lleva de cola al PRD y a Conciencia Popular, partido potosino) y por otro lado, tenemos a Morena buscando aliarse con el Partido del Trabajo, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido Nueva Alianza, en una movida conocida como “se me hizo así *”, y que ha sido muy debatida por los morenistas potosinos que saben bien de qué pata cojea el tucán del Verde en el estado.
Aceptémoslo, lo que ha ocurrido hasta ahora es por puro y sincero miedo: el PRI y el PAN no quieren que Morena consiga las quince gubernaturas en 2021 y por ellos quieren aliar a su más fiel (y vieja) arma: su militancia; por otro lado, Morena (a nivel nacional) siente que le caminan en la azotea luego de que el PRI ganara en elecciones locales esté año en dos estados y por eso quiere juntar a tanta fuerza política necesite con tal de asegurar sus posiciones en los poderes legislativos locales y federales. “Me aliaré con los necesarios para salvar esta compañía”, dijo Morena y el Partido Verde (que gobierna Matehuala actualmente) no le pensó dos veces para decir “yo me apunto”.
Pero no solo los de arriba tienen miedo, nosotros, los de a pie, tenemos mucho por lo que estar asustados: la pandemia gana terreno cada semana; la economía no solo se ha frenado, sino que la han herido, casi, de muerte; los apoyos y recursos del gobierno se cuadran al capricho presidencial, desapareciendo de la cultura, de los desastres y del presupuesto; además del montón de cosas obvias que por gusto ignoran unos y por desgracia padecen otros (la corrupción no se castiga, el gobierno sigue indolente, los errores no se asumen, los discursos cuestan vidas y el señalar un error, defender la naturaleza o pedir derechos puede costar la vida).
Por este miedo latente de nosotros los ciudadanos, poco a nada atractiva es la política como una vía para solucionar lo que está mal, sin embargo, en los proceso electorales que vienen (y afortunadamente para los fanáticos del presidente) ya no es tan importante castigar el gobierno… porque ya no tenemos un gobierno malo, sino uno desastroso, y el desastre no se puede evitar, pero podemos prevenirnos para que los estragos futuros no sean tan costosos como hasta ahora lo ha sido el gobierno de la 4T.
¿Para un sifón marino?, un rompe olas, ¿para un tornado?, un bunker, ¿para un terremoto? El conocimiento de medidas de acción y ¿para una lluvia?… el paraguas. Nuestro paraguas es la capacidad de informarnos, nuestro bunker las ideas críticas y capacidad que tengamos para cuestionar al poder, las medidas de acción inician con aprender a votar responsablemente y el rompe olas… es la oposición.
Este espacio, el Rincón del Mago, jamás cometería el error de ponerse la camisa de un partido, a menos que sea de pijama, esto porque los partidos son solo el medio de los grupos sociales de poder que quieren concentrar la atención del votante en ideas que, muchas veces, estos partidos terminan corrompiendo. Por eso, el consejo de POR QUIÉN VOTAR, no reside en un partido, pero sí en una idea, y esta idea es: el poder necesita que lo regulen. El servidor público es eso… un servidor, un empleado de todos. Todos. Un mayordomo con sueldo inflado, un sirviente institucional que usa traje y miente en su currículum. Nada más. Y como trabajador de servicio, este gobierno necesita gerencia; la gerencia somos nosotros.
Aunque, ¿Cómo regulamos a un gobierno que ignora víctimas, tiene oídos de adorno y se sostiene de hablar, pero no de escuchar? Fácil, dotamos a nuestro país del milagro democrático que, hoy, está en peligro de extinción… los contrapesos. En el papel, el poder legislativo y judicial deberían ser el contrapeso para que el presidente no pueda hacer de su pensamiento personal la voluntad absoluta.
Lamentablemente, hoy el legislativo es más obradorista que ciudadano y el poder judicial está sobre pasado con las solicitudes de inconstitucionalidades para los mandatos presidenciales inviables. Por eso, hoy más que nunca es importante, no solo tener un voto informado, sino también saber que el próximo diputado, próximo presidente municipal o próximo gobernador, debe tener fuerza de voluntad política para saber decir “no” cuando Morena pregunta por sumisión. Necesitamos a candidatos que vean que lo hecho hasta ahora nos pone en vías del autoritarismo y la ejecución del estado derecho y que estén dispuestos ponerle topes, frenos y obstáculos a esas políticas públicas erradas que pueden costarnos dinero, libertades y vidas.
Si las fuerzas políticas del “bien moral”, aseguran que llegaron a donde están por vía del voto ciudadano, habrá que poner una oposición frente a sus intenciones con la misma técnica; y no por ganas de que se den de encontronazos’ los unos con los otros, sino para que la fuerza política fuerte no se convierta en “la única y correcta”; porque así, justo cuando no hay quien se oponga, es cuando inician las dictaduras”. Si alguien quiere leer lo anterior como un “no voten por Morena”, se equivoca, esto es un “no permitan que la democracia que tanto nos ha costado desaparezca”, porque si un día nos faltan la libertad (que ya es poca) y política adecuada (que nunca ha sido de calidad), un presidente caprichoso será el menor de los problemas y una dictadura en potencia la menos loca de las posibilidades.





