Receta para destruir un patrimonio cultural en Matehuala
12 julio, 2020

Por José Ismael Leyva Nava

 

¿Qué resulta de un director que es responsable del manejo del agua que no es de aquí de Matehuala, un Instituto de cartón que se supone vela por nuestro patrimonio y un alcalde al que no le importan las recomendaciones sobre la identidad de nuestra ciudad?

Muy fácil, la destrucción de nuestro patrimonio cultural.

Le platicare de la forma más simple como al día de hoy, perdimos identidad, contexto, imagen urbana y sobre todo el sentido común de unas autoridades que hacen de la ley y las recomendaciones lo que quieren.

A mediados de mayo y en medio de la contingencia por la pandemia, que ya todos conocemos, sin aviso alguno, demolieron por la noche, como suelen hacerse las acciones que quieren esconderse, el edificio de SAPSAM del inmueble ubicado en la calle de Hidalgo No 101, esquina con Bocanegra en el centro de la ciudad de Matehuala.

Inmediatamente se levantaron las voces de las personas mayores que identificaban en el edificio hecho polvo, la historia de nuestro Matehuala, la donación que se hizo por parte de una compañía fundidora y los sucesos históricos que ahí tuvieron lugar. Por cierto el colegio de arquitectos ni se pronuncio al respecto.

El 22 de mayo el INAH delegación SLP envió al alcalde Alejandro Segovia Hernández, el oficio 401-8124-D582/2020 por medio del cual el INAH solicitaba el apoyo del ayuntamiento de Matehuala para conservar el bien cultural, mismo bien que ya estaba demolido y en el oficio también solicita la suspensión de la obra hasta que se presenten los responsables de la misma (SAPSAM) para recibir asesoría técnica.

En el oficio 401-8124-D583/2020 dirigido a Juan Carlos Pérez Mendoza Director de SAPSAM  el INAH advierte tres cosas importantes

  1. El valor contextual del inmueble dentro del patrimonio arquitectónico de la ciudad y resalta que en el lugar se encontraba una placa conmemorativa del primer centenario del Himno Nacional Mexicano, escrito por francisco González Bocanegra.
  2. Se colocaron sellos de obra no autorizada
  3. Que la obra es Irregular por lo que es posible iniciar un proceso legal en contra de SAPSAM

Los dos oficios antes mencionados fueron firmados por Juan Carlos Machinena, delegado del INAH en SLP, que no ha podido hacer respetar la ley federal de monumentos histórico y el  patrimonio no solo de Matehuala, sino también de Cedral y Real de Catorce, de este último se recordara el atrio de la Iglesia destruido y del que hasta la fecha no hay sanción de las acciones , al igual que las obras de la plaza principal de la ciudad, ahí pueden hacer y deshacer sin que nadie les impida absolutamente nada, pues solo existe un delegado de cartón, sin presencia en la zona y que se encuentra en busca de una candidatura a gobernador por una asociación política de la que es parte.

La ley de monumentos históricos aplica perfectamente en este inmueble, pues está dentro de los dos perímetros marcados por el INAH para la protección de sus obras

Sin embargo, con los dos oficios anteriores tanto Sapsam, como el alcalde de Matehuala era imposible desconocer el valor cultural de inmueble y era su deber entregar un proyecto apegado al contexto y a la normativa que les pudiera marcar el INAH,¿ pero qué sucedió?

Tan simple como que decidieron ignorar la petición del instituto, así como las denuncias ciudadanas de personas que son de aquí y que conocen la historia del inmueble. Por eso resultaba tan importante que quien ocupara la dirección de SAPSAM fuera alguien de Matehuala, que realmente tuviera amor por la ciudad y no solo acuñara un slogan de marqueting para mejorar la imagen de un director que no conoce la historia del inmueble que decidió demoler. Incluso falseo declaraciones al Consejo Consultivo de SAPSAM sobre el tema, expresando en diversas ocasiones que las licencias del INAH estaban en trámite, cosa que no fue así.

El ayuntamiento también tendrá que dar cuentas, tanto su alcalde como su directora de obras públicas Cyndy B. Trejo, que autorizo las licencias de construcción aun sabiendo de la existencia del oficio emitido al ayuntamiento para suspender la obra, cosa que nunca sucedió.

Al establecimiento de una franquicia de pizzas que se encuentra justo al frente del nuevo edificio de SAPSAM, el municipio solicito primero todas las autorizaciones de obras del INAH que debieron seguir al pie de la letra, incluso dejando los pilares neo clásicos originales en el estacionamiento que forman parte del estilo del edificio.

Y así tendremos un edificio contemporáneo, moderno como lo han anunciado, en medio de edificios con un estilo arquitectónico y contexto diferente que nada tienen que ver entre sí, solo porque pueden. Y mientras esto siga sucediendo y ni la propia autoridad municipal y el organismo descentralizado respeten las leyes federales, tendremos una colección de edificios de todo tipo, sin identidad y sin historia y por supuesto, sin amor por Matehuala.

 

 

 

 

 

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