Revelaciones
14 mayo, 2020

 

Por Edmundo de León

La orden y disposición surgió en pleno festejo del día de la madre. Me atrevería a pensar que más qué un mensaje subliminal, conlleva una buena dosis de burla e ironía, pero, sobre todo, la satisfacción de pisotear los derechos de los locutores y locutoras. En el contexto matehualense, claro, permítaseme parafrasear al presidente: “no nos gustó el modito de que los concesionarios de la norteña y la poderosa se valieran de dos esquiroles y una secretaria para acordar cambiar cerraduras y a través de un mensaje de Whatsapp despidieran, corrieran y “botaran” a quienes por más de 20 años los menos y casi 30 el más antiguo, habían estado de manera diaria conduciendo programas que se arraigaron ampliamente en el gusto de la población.

Los dueños de la estación de radio, por enésima ocasión provocan la ira y la desesperación de un pueblo. Debo confesar que una entre cien, escucho el programa “Dígalo sin miedo”, razones tengo de sobra. Hace muchos años que diariamente son los mismos que siempre llaman y eso, en lo particular, al igual que muchos han coincidido conmigo, fastidia y pierden credibilidad los comentarios de quien va “a todas”, pero volvamos al tema, el día de ayer no dejó de timbrar el teléfono donde las personas que hablaron se atrevieron a pedir una explicación de las razones que tuvieron los dueños para impedirles seguir realizando su trabajo a los locutores, por cierto, ningún “líder social” llamó para fijar su postura, raro, muy raro, no cree usted?.

Sin embargo, así transcurrieron y terminaron los 30 minutos de dichos programas, sin que los dueños argumentaran públicamente los motivos del despido, y claro que, como cualquier patrón, están en todo su derecho de prescindir de los servicios de sus empleados. Pero debiendo respetar siempre el estado de derecho, nunca pisoteando sus garantías. Los señores actuaron, según lo difundido hasta hoy por los medios de comunicación, sin cortesía, sin estilo ni prudencia, pero sobre todo, sin cordura. Escribí líneas antes, que no es la primera ocasión que provocan irritación social con sus acciones de prepotencia y fanfarroneando su poder económico, para pisotear vidas.

Así lo hicieron, sus “moditos” siempre serán los mismos. Recuerdo un “extraño” suicidio, fue la noche del 26 de abril de 1994 donde se pone sobre la mesa la siguiente pregunta: ¿Qué grado de culpabilidad tiene quien hostiga y acosa psicológicamente para que, suponiendo sin conceder, una persona se haya privado de la vida?

En tanto que, en un mismo abril, pero de 1999, también uno de los ellos estuvo involucrado en un accidente en automovilístico en Monterrey, ambos hechos están plasmados en los periódicos El imparcial y Pulso, así como en todos, absolutamente todos, los medios de comunicación de la sultana del norte, que no cesaron de presionar pidiendo justicia. Ante estos antecedentes, jamás darán explicación alguna, al pueblo de Matehuala de lo que hoy han hecho con el personal de sus radiodifusoras. El dinero… todo arregla, y es del dominio público, la complicidad del subprocurador de la defensa del trabajo, Pavel Sifuentes López, según lo han externado los locutores despedidos.

 

De la manga: ¿Será? Surgieron los primeros interesados en adquirir la norteña, empresarios y el alcalde de Matehuala, de la mano del regidor y locutor, ayer almorzaron para afinar su propuesta. Parece que se les adelantó… Multimedios.

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