Por Ismael Leyva
Real de Catorce, S.L.P., 24 de agosto de 2025. – Un nuevo accidente en las instalaciones del Hotel El Templo ha encendido las alarmas entre visitantes y habitantes del pueblo mágico, al tratarse del segundo hecho en menos de un año en un atractivo turístico del municipio.
El más reciente caso ocurrió la tarde del 23 de agosto, cuando una visitante de aproximadamente cuarenta años sufrió una caída de entre tres y cuatro metros dentro del hotel. Según la versión oficial del establecimiento, la mujer “sufrió una caída desde su propia altura, estimada en aproximadamente dos metros” y fue atendida por el equipo médico del lugar, manteniéndose en todo momento estable y con signos vitales normales.
No obstante, la entrevista con un testigo directo de los hechos y familiares contradice esta versión.
En entrevista con Arco Informativo, una testigo de los hechos, aseguró que la caída no fue desde la “propia altura” de la visitante, como sostiene el comunicado, sino que se produjo al recargarse en una viga mal colocada y sin fijación, lo que provocó que su tía cayera hacia una zona de desnivel de aproximadamente tres a cuatro metros de altura, quedando solo a centímetros de caer al voladero, situación que hubiera sido fatal para la víctima del accidente . Es decir, ni siquiera eran usuarios usando loas atracciones, simplemente esperaban a que llagaran los familiares que si hacían uso de la tirolesa.
La testigo subrayó que no existía señalética ni advertencias de seguridad en el área donde se encontraban, lo que a su juicio facilitó el accidente. “No había ningún tipo de indicación de precaución. La viga estaba solo ahí colocada sin fijar. Si no hubiera sido por un pequeño descanso en el terreno, ella habría caído directamente al voladero”, relató.
Además, familiares precisaron que resulto con fisura en una costilla, desgarre de músculo en la pierna derecha y una herida en la cabeza que requirió sutura, lesiones más graves de lo que la versión oficial describe.
El hotel, de acuerdo con familiares, sí respondió de inmediato con personal paramédico y posteriormente con la llegada de una doctora, quien determinó el traslado de la paciente a un hospital en Matehuala. Incluso, representantes de El Templo se comprometieron a cubrir los gastos médicos derivados del accidente.
El columpio extremo, este incidente se suma al ocurrido en octubre de 2024, cuando una turista de Nuevo León, identificada como Alessia Piña, cayó en el “Columpio Extremo” de Real de Catorce. El accidente fue captado en video y se viralizó en redes sociales, evidenciando la falla en una base metálica antes de que se terminara de asegurar el equipo de protección, lo que provocó que la joven quedara colgando únicamente sostenida por el arnés.
En ambos casos, queda en entredicho la seguridad de las atracciones turísticas de ese lugar y la falta de protocolos claros de prevención.
¿Por qué el comunicado oficial del hotel minimiza la caída al señalar que fue “desde su propia altura” cuando testigos aseguran que se trató de una caída de más de tres metros?
¿Qué protocolos de señalización y seguridad existen realmente en el hotel para evitar que visitantes se acerquen a zonas de riesgo?
¿Qué supervisión realizan las autoridades de Protección Civil del Estado en estos centros turísticos privados?
Los accidentes en El Templo y en el “Columpio Extremo” exigen una revisión inmediata de las medidas de seguridad en Real de Catorce, ya que ambos sucesos ocurrieron en espacios de alta afluencia turística y pudieron haber tenido consecuencias fatales.
La reiteración de estos hechos revela que la promoción turística debe ir acompañada de responsabilidad y protocolos estrictos de protección al visitante, so pena de convertir la experiencia de viaje en un riesgo innecesario.





